vivecreativo

En el número 73 de la revista Esquire un artículo empezaba con imágenes y acababa con una historia. Collages digitales contrastados en blanco y negro confundían la imaginación llegando a turbar una lectura distraída que chocaba de frente con estos giros de un diseño gráfico irreverente. Pero es que su autor también se reveló un día y decidió dimitir de la rutina, disfrutar sus preocupaciones y buscar la felicidad en otro lugar. Así fue como Gregori Saavedra escapó a Londres y se convirtió en lo que es hoy, un ilustrador y director creativo capaz de pintar su propio camino. Un ejemplo que empezó un día retratando, a través del vídeo Enjoy your worries, esas inquietudes que entonces le preocupaban y que hoy han pasado a ser el motor de su creatividad subversiva.

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Creo haber leído hace poco algo así como, un paso hacia lo simple no siempre es un paso atrás. Volver a estar presente, a pie de obra, involucrado en la comunidad y continuar innovando es el reto que asumen muchos arquitectos que rara vez llegan a las portadas de blogs y revistas y, sólo en ocasiones, alcanzan el reconocimiento y los premios de la crítica. Estos días la exposición en la fundación ICO [The architect is present] organiza una serie de talleres y conferencias para trasladar la labor de cinco de estos arquitectos [Diébédo Francis Kéré] [TYIN Tegnestue Architects] [Anupama Kundoo] [Solano Benítez] [Anna Heringers]. Arquitectos capaces de construir con la escasez y la necesidad, muros y ventanas por los que se cuela la vida y la ilusión de las comunidades que participan de esta arquitectura que, nada tiene que ver con el espectáculo, pero sorprende al conseguir más, mucho más, con apenas nada.

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contruir al ladoLeía hoy, “transparencia y verdad no son idénticas”* Según Picasso, copiar y robar tampoco. En algún momento expuso, “los grandes artistas copian, los genios roban”. No me atrevería a decir si el nuevo edificio de Lacatton&Vassal es una copia o un robo. Entiéndase bien, la diferencia radica entre ser un gran artista o un genio. Me pregunto de dónde robó la idea Jean Nouvel al hacer la extensión de la Foundation Cognacq-Jay. Una copia del edificio gótico del siglo XIX realizada con técnicas y materiales decididamente contemporáneos, todavía en el siglo XX (1999). Un recurso idéntico al que la pareja francesa ha usado para ganar el concurso y construir el FRAC ya en este siglo XXI. Un ejercicio que brinda a aquella maison de retraite (casa del jubilado) un gemelo homenaje.

contruir al lado_* La sociedad de la transparencia - Byung-Chul Han

performance_metropolisEl vídeo de la instalación metrópolis ii, que estos días se exhibe en el LACMA y que firma el artista Chris Burden, es capaz de trasladar cierto desasosiego tanto en la velocidad como en el silencio. El ruido, el continuo correr de los coches, la escala de la estructura, la estética industrial y maquinista de la pieza permiten al observador percibir la dinámica frenética y desbordante de la ciudad del siglo XXI. Una recreación de juguete que despierta una reflexión inquietante sobre el entorno físico que nos rodea.

vía iainclaridge – metropolis ii

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En este artículo del NYTimes de título extendido – A new look at the multitalented man who made tropical landscape an art - Se dice que fue más un botánico que un arquitecto paisajista y más pintor que jardinero. Burle Marx, fue un adelantado a su tiempo, que supo poner en valor la riqueza de las flora brasileña componiéndola bajo los principios estéticos de las vanguardias artísticas como el cubismo o el arte abstracto. Creó una gramática moderna para el diseño internacional del paisaje. Al descubrir sus pinturas, dibujos y tapices es fácil reconocer el origen y la influencia sobre algunos de los grandes paisajistas de hoy e incluso sobre algún genio catalán que entre sus distracciones debió recorrer los trazos de este maestro brasileño. Un artista plástico y naturalista brasileño, como lo define la wikipedia, que no solo dio nombre a un buen número de especies vegetales, sino que creó todo un arte de hacer paisaje.

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si los edificios hablasen

Channel Louisiana, es una interesante plataforma de origen danés con contenidos audiovisuales sobre arte, diseño, literatura o música entre otros. Entre estos otros, o a medio camino entre el arte y el diseño, hay varias entrevistas a arquitectos de renombre, algunos de los cuales explican sus obras  o dan algunas pistas sobre su acercamiento a la disciplina. Entre todas ellas han sido las reflexiones de Thom Mayne, cabeza visible del estudio morphosis, las que han hecho que la imagen de portada tome unas dimensiones poco habituales. La fotografía es de la Cooper Union, universidad privada de Nueva York, de la que probablemente recuerdes su plástica carcasa de metal perforado pero cuyo interior puede que hayas pasado inadvertido. Evidentemente en la definición que Mayne da de la arquitectura están presente las formas, “somos nosotros quienes que les damos vida” pero, apunta, como “el resultado de un proceso de hacer preguntas, ponerlas a prueba, y re-formularlas y cambiarlas de un modo reiterativo” algo que hace de esta profesión “un modo de pensar, explorar, de inventar, de hacer y de participar del mundo”. Sigue describiendo la situación del edificio, el papel de la institución, el proyecto como un lugar donde se entremezclan ingeniería, arte y arquitectura, una obra que quiere extender la idea de lo que es la Cooper Union como entidad, una plaza elevada donde la creatividad intelectual se conecta con la calle, con la dinámica propia de la ciudad, la invención de una forma que establece estas conexiones, una pieza que sólo puede crearse en este siglo, cuya suavidad tectónica contrasta con la ciudad, una caja simple envuelta en un velo de transparencia y luz, una obra que pertenece al “avant-garde” y que necesariamente se pronuncia y genera reacciones. Este conjunto de frases inevitablemente se traducen en el edificio. A pesar de su vehemencia final, aunque el edificio pudiera explicarse, es posible que siguiera habiendo a quien no le gustase, pero de alguna forma el edificio, sin voz, ya mantiene una conversación con la ciudad, es capaz de despertar críticas, preguntas y puede que incluso respuestas. En el fondo los edificios ya hablan por sí mismos, son el resto quien debe hacerse las preguntas correctas y escuchar atentamente a ver si las respuestas, a las que dio forma la arquitectura, tienen sentido en ese momento y en ese lugar.

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