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Archivo de la etiqueta: Ideas

madeinchina

En el 2009 escribí la primera entrada sobre el gigante asiático y su desenfreno constructivo. En 2011, un año antes del que dicen fue en realidad un galardón político (Wang Shu recibió el Pritzker en 2012) ya hablaba de la emergencia china y de los ejemplos que empezaban a caracterizar una arquitectura con sello propio. Esta vez he cambiado verbo y el adverbio que preceden al país. Si bien es cierto que las ciudades chinas siguen pareciendo grandes parques de urbanismo de cartón piedra que podrían ser justamente acuñados como “made in china” (o en cualquier otro sitio) llegan ejemplos de estudios chinos con obras maduras y sensibles con su paisaje, con su historia, con su entorno… Un cierto trato de los materiales, un acercamiento moderno, un aire oriental… Una combinación de factores empiezan a tomar forma sin tenerla y a construirse sin blanquearse. Estas prácticas huyen de las formas voluptuosas (MAD architects al margen) o de los volúmenes blancos que han caracterizado la reciente obra japonesa. El último ejemplo que ha recorrido la red es un proyecto de Vector Architects, un antiguo molino de azúcar reconvertido en un hotel de Alila Yangshuo. Una obra que responde a lo que confesaba Gong Dong que estaban intentando en otro proyecto, el Museo del Patrimonio Cultural Inmaterial:

“Estamos intentando explorar las relaciones conceptuales ocultas entre la tradición y el lugar en vez de expresarlas de un modo superficial” Gong Dong

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via metalocus

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pabellonversusmanifiesto

Cuando la arquitectura en España estaba en pleno auge el hoy Director del Departamento de Arquitectura de Harvard GSD escribía en un artículo que rescato de la hemeroteca de ElPaís titulado, Un manifiesto de cristal:

“la virtud de un pabellón es precisamente servir para experimentar y avanzar temas que con programas y escalas mayores quedarían constreñidos por la convención”  Iñaki Ábalos

Mientras recordaba vagamente el texto de la cita, he retenido durante años el fondo de esta cuestión que ahora confronto con los ejemplos que ofrecen los quince años que cumplen este 2015 los pabellones de la Serpentine Gallery y que se celebran con el que han firmado por primera vez unos arquitectos españoles. Las comparaciones son odiosas pero son muchos quienes han pasado por Hyde Park para dejar sus firmas de estilo, así me parecen algunos iconos como los de Óscar Niemeyer, Toyo Ito, Daniel Libeskind o Frank Gehry. Otros pasaron más desapercibidos con piezas discretas, vernáculas o semi-enterradas como fueron los de Alvar Siza y Souto de Moura, Smiljan Radic, Olafur Eliasson y Kjetil Thorsen o la de Herzog y de Meuron  junto a Ai Weiwei. Algunas han entendido el encargo como construcciones temporales, casi como tiendas de campaña o elementos que aterrizaron temporalmente en el paisaje, es el caso del primero realizado por Zaha Hadid e incluso aquellos hongos temporales que instaló en 2007 o el globo con el que se posó Rem Koolhaas en mitad del parque. Con cierto sentido de permanencia, hermeticidad y, porque no decirlo, evidente desprecio por el entorno más inmediato, Peter Zumthor realizó aquel ensimismado y maravilloso huerto cerrado. Jean Nouvel celebró el décimo aniversario haciendo un juego estético con su folie carmesí. Hace un par de años me atreví a titular de arquitectura boceto aquellas líneas que dibujó entre los árboles Sou Fujimoto y, con anterioridad, titulé de serpentina una entrada sobre el que, hasta la fecha, considero uno de los mejores hitos entre estos ensayos, el pabellón de SANAA. Ya entonces éste me sirvió para mencionar esta cita recurrente sobre las pretensiones de un pabellón. A medio camino entre el juego estético, la obra de estilo y las tiendas desplegables se sitúa la obra plástica con la que selgascano ha cubierto el pabellón este año con un evidente “carácter festivo, celebrativo, que, (de nuevo según Ábalos) se corresponde bien con otra característica, su ligereza literal o metafórica, ser evanescentes en el tiempo, casi de quita y pon, construcciones mínimas en un parque o jardín, ligadas a motivos especiales, con algo de derroche y exceso.” El discurso narrativo de entonces, sumaba la gratuidad y lo innecesario de estos elementos para emparentar pabellones con manifiestos. Sin embargo, repasando estos tres lustros de templetes, parece conveniente reflexionar sobre los que trascienden un gesto de voluntad creativa y se convierten en verdaderos hitos cuyo estudio y privilegiada experiencia pueden verdaderamente aspirar a erigirse en manifiesto.

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bjarke ingels

Casi al final he cambiado el título de la entrada pensando en la coincidencia que existe entre el nombre del estudio danés y el título de aquella película en la que un joven Tom Hanks encarnaba a un niño de instituto atrapado en un cuerpo de hombre. Aquel niño con apariencia de adulto que era capaz de revolucionar una empresa de juguetes me ha hecho pensar si también un niño que juega con legos y dibuja comics en sus libretas esté atrapado en el cuerpo de Bjarke Ingels tratando de revolucionar, en este caso, la escena arquitectónica. Parece que el discurso del danés está calando, que la arquitectura puede ser sencilla sin caer en lo simple, y que cuando se sale del estudio para involucrar a la gente en la creación de sus propios entornos, incluso cuando las ideas rozan la utopía, la sociedad responde y la arquitectura se democratiza participando de este juego. Ilusiona pensar en que la arquitectura vuelva a devolver ese poder a la sociedad pudiendo construir un mundo de sueños donde los deseos, como en la película, se hacen realidad.

optimismo_pragmatico

Mark Stevenson dice que una persona no es sólo  esa profesión especializada en la que nos ha encasillado, hasta ahora, la sociedad industrial. Apuesta por redefinirse y cometer el error de salirse del camino marcado porque la sociedad está cambiando y nosotros debemos hacerlo con ella. Para predicar con el ejemplo las redes ya le definen como un personaje polifacético: escritor, cómico, hombre de negocios, ex-músico profesional, optimista, emprendedor, futurista… Puede que una de las claves del éxito sea huir de las etiquetas pero lo que intenta demostrar es que el optimismo pragmático está en buena parte de la gente que es feliz y que está apostando por una sociedad mejor. Una filosofía que ha plasmado en el libro “Un viaje optimista por el futuro” y que se extiende desde la plataforma [anoptimiststourofthefuture] por el resto del mundo, llegando incluso hasta Madrid donde, junto a Boa Mistura, participó en el proyecto de renovación del Mercado de la Cebada. En esta conferencia de creativemornings confiesa que en esta sociedad debemos “dejar de definirnos por lo que poseemos y empezar a hacerlo por lo que creamos”. Si quieres conocerle un poco mejor el programa 147 de Redes ya le invitó para ayudar a dar las claves para enfrentarse al mundo de hoy y enunciar las ocho claves de este optimismo pragmático.

  1. El optimismo es un posicionamiento moral, la vida es una elección. Imagina un mundo mejor y aporta para mejorarlo con pequeñas acciones.
  2. Comprométete con un proyecto superior, más allá de ti mismo.
  3. Hay que abrirse a la evidencia, basarse en los hechos objetivos. “Tenemos que pensar como los ingenieros, no como los políticos.”
  4. Las ideas deben compartirse. Cuanto más se amplifica una idea, más fuerza adquiere. La innovación es el entorno en el que las ideas practican el sexo
  5. No pasa nada si te equivocas, lo irresponsable es no intentarlo. (Una vez le preguntaron a Keith Richards de los Rolling Stones cómo se le ocurrían esos magníficos riffs de guitarra. Y dijo: «Empiezo a tocar hasta que cometo el error adecuado.»)
  6. Somos lo que hacemos, y no lo que tenemos intención de hacer.
  7. Ponerse en marcha, superar la resistencia al inicio, superar la procrastinación. Empezar poco a poco hasta conseguir la dinámica de la acción.
  8. Cuando te embarcas en un proyecto grande, debes planteártelo como un torneo muy largo. Siempre digo que es como un torneo que consta de diez rondas, y hay que ser consciente de que en la primera ronda vas a perder nueve batallas de cada diez. Esto es así porque a casi nadie le va a gustar tu nueva idea, estás luchando contra el modelo imperante. Siempre pierdes más veces de las que ganas, pero al final puedes conseguirlo. Lo importante es no confundir las primeras rondas con todo el torneo

vias bitnavegante – huffingtonpost – swiss-miss

likeknowskike

No he sido capaz de encontrar una traducción válida para el título de esta web [likeknowslike] y resulta difícil justificar el valor de la vida privada de fotógrafos, ilustradores, diseñadores, emprendedores, bloggers y contadores de historias, entre otros, cuando, a veces, sólo conocemos su obra y con eso basta. Sin embargo, sus vidas son también capaces de despertar ideas, motivaciones, inspiraciones o documentales como los que presenta esta página. Primero caí en el de Brandon Doman y ahora en este de Helena Price, en ambos casos no conocía sus obras pero, siendo esta entrada una humilde prueba, parece claro que sus historias son capaces de crear otras historias.

vía swissmiss

 

vivecreativo

En el número 73 de la revista Esquire un artículo empezaba con imágenes y acababa con una historia. Collages digitales contrastados en blanco y negro confundían la imaginación llegando a turbar una lectura distraída que chocaba de frente con estos giros de un diseño gráfico irreverente. Pero es que su autor también se reveló un día y decidió dimitir de la rutina, disfrutar sus preocupaciones y buscar la felicidad en otro lugar. Así fue como Gregori Saavedra escapó a Londres y se convirtió en lo que es hoy, un ilustrador y director creativo capaz de pintar su propio camino. Un ejemplo que empezó un día retratando, a través del vídeo Enjoy your worries, esas inquietudes que entonces le preocupaban y que hoy han pasado a ser el motor de su creatividad subversiva.

[vimeo vimeo.com/8594713]