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Archivos Mensuales: abril 2011

Treinta años separan la concepción de los edificios de la imagen. L’Institut du Monde Arabe – Jean Nouvel vs Zaha Hadid Architects » Chanel Mobile Art Pavilion. Dos lugares, objetivos, programas, arquitectos, acercamientos, escalas y tiempos diferentes que, sin embargo, podrían surgir por igual de este discurso.

Pienso que a través de nuestra arquitectura, podemos hacer que la gente atisbe un mundo diferente, y entusiasmarlos, haciendo que se exciten por las ideas. Nuestra arquitectura es intuitiva, radical, internacional y dinámica. Estamos interesados en construir edificios que evoquen experiencias originales, una especie de rareza y novedad que es comparable con la experiencia de viajar a otro lugar. El Mobile Art Pavilion sigue estos principios de inspiración. (Zaha Hadid)

Esa es la capacidad de las palabras, un mismo discurso puede evocar espacios diversos. Pero, retomando la imagen, y dejando al margen la inolvidable obra del Pritzker francés, es este pabellón prototípico de la también Pritzker, Zaha Hadid, donde se vuelve a demostrar que esta escala diminuta permite avanzar si no décadas, como afirmaba iñaki ábalos, sí un tiempo precioso. Cuando en obras faraónicas, ni el presupuesto ni la tecnología ni el objeto permiten todavía llevar a buen puerto los discursos, dibujos y renders de la arquitecta iraquí, son estos pequeños ejercicios, con pabellones móviles o escenarios musicales, donde últimamente las palabras encuentran los espacios.

via e-flux – foto © François Lacour/AIA Productions (APC+AIA)

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Hace apenas unos días escribía sobre la arquitectura ingrávida de junya ishigami a colación de la conferencia que dio en Harvard. Más allá de la insistencia sobre el valor de la propia exposición, la rueda de preguntas fue una extensión valiosa para apuntalar la filosofía de su discurso. Especialmente una pregunta sobre el Kanagawa Institute of Technology Workshop, que cuestionaba la uniformidad lineal de sus lucernarios sobre un bosque de pilares cuidadosamente detallados y dispuestos para crear una flexibilidad espacial, artificialmente naturalizada; obtuvo una respuesta tan transparente como la obra. Evidentemente habían ensayado otras soluciones de cubierta, pero el reto era suscitar una arquitectura de otra naturaleza. Enfatizar la capacidad de esas esbeltas pletinas para generar un sin fin de pasos, aperturas o paredes, que sólo existen en la percepción del individuo que los atraviesa o esquiva, hasta encontrar su espacio, exigía una renuncia. La variación de la luz a lo ancho y largo de ese espacio trapezoidal, alteraba la muestra de este experimento miesiano. Puede que superado este prototipo, una claridad semejante pueda conseguirse sumando la luz a la ecuación, pero aquel debate entre Miesianos vs. Venturistas ha perdido pie donde el aburrimiento y el más se apoyaban sobre una cuadrícula. Less is…

+info del proyecto via plataformaarquitectura

La web de aires mateus no contiene fotos de edificios sino de bosques, claroscuros de troncos sobre paisajes de tonos grises. Estas son las únicas abstracciones fotográficas que introducen sus casas (únicas obras que por ahora figuran en la lista de proyectos). Junto a esta selección unifamiliar, la exposición, VOIDS de la biennale di venezia, experiencia vital de su propia obra, compuesta de una masa blanca en la que paralelamente emerge y se excava su arquitectura. Se materializa el lleno y el vacío sobre una masa definida para permitir el paso, la observación, la actividad que sólo puede llenar ese negativo no construido, ese que en sus dibujos aparece hábilmente a un lado del fondo y figura, blanco o negro. Las fotografías de sus obras, en color, se extienden últimamente por los medios digitales y de papel. Sin embargo, son esos bosques, entre cuyos vacíos crece la maleza, bajo cuyas sombras se haya el cobijo y en cuyos claros penetra la luz del sol, los que retratan idealmente un ejercicio evidentemente arquitectónico, conceptualmente escultórico, donde la forma aparece esculpida en el negro que define los llenos y por ende, deja blancos los vacíos, y viceversa.

Hablar de estilo, encuadrarse en un movimiento, sentirse encorsetado, la sensación de repetición, son algunas de las sensaciones que todo diseñador quiere evitar. Es necesario seguir aprendiendo, “intentar salir y buscar nuevas fórmulas, desconectar del trabajo unos días o intentar forzarte a hacer cosas que no harías, intentar empezar con otra metodología a la que estás acostumbrado” para, siguiendo el método de alex trochut, “no limitarse, buscar el absurdo, el momento aleatorio, romper la lógica. Aprovechar el accidente y darle sentido”. En la entrevista que nos ofrece este diseñador via cyanmag, podemos descubrir algunas de esas inquietudes, que a veces sentimos como propias, y los trucos para vencerlas y crear un estilo capaz de darnos libertad.

…muchas veces es el factor sorpresa, acabas consiguiendo cosas por ensayo y error, las guardas y esperas a utilizarlas cuando sea el momento. Es bueno tener los ojos abiertos y no tirar cosas que, a lo mejor, pueden servir para futuros trabajos (Alex Trochut)

Me diferencio en un estilo mediante  técnicas muy simples, pero de muchas capas, generando un resultado difícil de igualar por la cantidad de capas que componen el trabajo (Shepard Fairey)

En el periodo de aprendizaje, incluso en la vida profesional, las instalaciones juegan un papel importante. Estos experimentos rápidos, ágiles y económicos, sí son capaces de mostrarse radicales, de responder a investigaciones o inquietudes personales. Es un modo de ensayar conceptos, de probar ideas en el mundo real y ver cómo funcionan. En este caso unos alumnos de Tokyo Geijutsu Daigaku: University of the arts han levantado, dentro de una serie de estructuras efímeras, una arquitectura especialmente sugerente y volátil. Una nube de globos cuadrados dan forma a una cubierta translúcida, inestable y ondulante, bajo la que se ata un bosque de finos pilares que se extienden hacia un patio central. Bajo este raso hinchable se asientan experiencias y lecciones que se discuten en corrillos de pequeños taburetes de madera.

+imágenes en la galería de junpe-flickr

via juditbellostes – nube de cubos blancos

Cotidiana, natural, reveladora, sugerente, sencilla, responsable… Una imagen vale más que mil palabras. Esta fotografía devuelve una visión de normalidad que muchos han olvidado. El edificio al fondo, las personas en primer plano. La arquitectura es tan sólo el marco de la acción. Un museo es tan sólo un espacio para el arte. El turner contemporary museum es tan sólo una nave. Así es como, con cierto desapego, calificó la última obra de  David Chipperfield un bloguero y, con naturalidad, un sir admite la elegancia de su naves. Responsable de que éstas respondan a un presupuesto, un lugar, una luz, un entorno y un carácter local; consciente de que su éxito o fracaso dependerá de quien las usa, o las abandona, y no de una forma divertida o una fachada caprichosa, que no le convencen. El último galardonado con la RIBA Gold Medal es según el excelente artículo de Rowan Mooreun maestro de lo permanente que vuelve a casa. Alguien que gusta de la “permanencia”, la “sustancia” y el “significado”, en la línea de aquella arquitectura decorosa que buscaba Rafael Moneo, huyendo de obras prescindibles, hechas de cualquier manera. Un profesional que niega que esta disciplina pueda ser radical con los presupuestos y tiempos que afronta su ejecución. Alguien que valora la implicación de los alemanes en el desarrollo global de sus ciudades y que esperan que el arquitecto sea un líder intelectual y no un mero proveedor de servicios. Admite sentirse en ocasiones “un dinosaurio” pero se reconoce “incapaz de hacer un edificio absurdo, chiflado o excéntrico”. Predica con el ejemplo y cita con normalidad:

La diferencia entre buena y mala arquitectura es el tiempo que le dedicas (David Chipperfield)

+imágenes via bbc+artinfo+gettyimages  vídeo via bbc artículos theguardian + theobserver y todo gracias al link en dezain