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Archivos Mensuales: febrero 2011

Gracias al blog, Spoon & Tamago, que se subtitula; arte, en algún lugar entre Tokyo y Nueva York, se han conocido las dos primeras obras de Takagi Yoshichika + Sekkei-sha. La segunda, con estos cubos impolutos y amontonados en un vacío urbano, rodeado de asfalto y coches, parecen poder aislarse en un acogedor interior, blanco, claro, que acertadamente se adorna con esas maderas pálidas, desnudas, en un interior más rico de los esperado. Blanco por fuera pero complejo por dentro.

Con motivo de la XVII Bienal de Arquitectura en Chile, ha aparecido esta entrevista con quien se define como – uno de los dinamizadores del estudio – ecosistema urbano. José Luis López Vallejo explica algunas de esas dinámicas internas y externas (multi-disciplinares, didácticas, organizativas, etc.) de este estudio de localización difusa. Especialmente interesante es esa búsqueda de la innovación a través de la inquietud constante por descubrir soluciones, o preguntas, dentro y fuera de la mera disciplina arquitectónica. Atender a lo desconocido, a los aspectos externos para incluirlos en una visión más completa y compleja de la realidad. Otra vez, la duda como forma de operar, de generar nuevas dinámicas y procesos creativos, que dan lugar a una suerte de “ecosistema mental”.

via plataformaarquitectura

Una pausa para volver a visitar la capital francesa. Allí donde una superposición de horizontes puede configurar una torre que no quiere serlo. Así es la tour horizon que Jean Nouvel levanta en Boulogne-Billancourt, París, donde junto a otro montón de nuevas arquitecturas pretenden rehabilitar este suburbio de la capital francesa. Esa forma de apilar paisajes y estructuras contiene ciertas relaciones, aunque sean tan sólo visuales, con algunos proyectos de Sou Fujimoto, aunque el peso, no sé si ese mismo del que habla Norman Foster, sea muy distinto.

Las “caries” del centro de la ciudad, como las titula este artículo de El País, siempre han sido el material básico del arquitecto. Un solar es la hoja en blanco del arquitecto, esa que nos permite imaginar un espacio habitado sin que necesariamente tenga que materializarse en un edificio, aunque así suceda en la mayoría de los casos, pudiendo ser una nueva plaza, un pequeño quiosco, un huerto urbano, una oficina temporal, una zona de juegos, un equipamiento efímero, un mercadillo, … El valor intrínseco del vacío, su potencial, desaprovechado momentáneamente, es lo que da pie al citado artículo y a un conjunto de perspectivas, desde la del político hasta la del vecino, pasando por la de urbanistas, okupas y propietarios, que conforman un abanico suficientemente amplio como para entender la situación de un pedazo de suelo que carece, no sólo de salida en el mercado inmobiliario, sino de vida dentro de la ciudad. Es necesario generar dinámicas que favorezcan el aprovechamiento temporal y eficiente de estos solares; concursos rápidos que busquen soluciones flexibles, adaptables y móviles. Quizás sea posible reinventar aquella walking city de Ron Herron, no para hacer una nueva ciudad, sino complementar lo que falla en la urbe moderna.