archivo

Arte

atipicamente_suizos_01

Atípicamente suizos, así podría definirse Bureau-A. Una plataforma multidisciplinaria fundada por los arquitectos Leopold Banchini y Daniel Zamarbide quienes parecen  difuminar los límites entre la investigación y el proyecto de arquitectura desde la pequeñez. Huyendo de aquella grandeza (bigness) con la que teorizara en sus inicios Koolhaas, sus trabajos en arquitectura, paisajismo, escenografía y, principalmente, en instalaciones e iniciativas de auto-construcción tienen un interés teórico  que se desarrolla principalmente en los espacios públicos y sobre cuestiones políticas. No te dejes engañar por una apariencia ligera, su práctica que defienden que está profundamente arraigada en la cultura arquitectónica y la historia, puede que sea más reivindicativa, crítica y  constructiva que muchos grandes proyectos, y sin embargo, es en sus obras construidas, y dentro de lo que tradicionalmente se entiende como práctica común de la arquitectura, donde se entreve su naturaleza helvética.

P.D.: No te pierdas su web que, partida entre textos e imágenes, ofrece una lenta digestión.

atipicamente_suizos_02

Anuncios

parent

“Su misión consistió en poner las casas patas arriba y los edificios del revés”. Así comienza el artículo póstumo que ElPaís dedica al recientemente fallecido arquitecto francés. Maestro confeso de Jean Nouvel, quien trabajó en su estudio y junto al que ha compartido su última exposición (Musées à venir), su influencia está en el trabajo presente de Rem Koolhaas, Zaha Hadid, Snohetta, Daniel Libeskind, Wolf D Prix, Sou Fujimoto o SANAA. Todos ellos encontraron inspiración en la “planificación utópica”, como ha descrito recientemente Paul Virilio la “función oblicua” de la que él mismo fue cómplice. Se rodeó de personalidades y artistas como Ionel Schein, Andrew Block, Paul Virilio, Nicolas Schöffer, Jean Tinguely o Yves Klein, “períodos” de su trabajo y colaboraciones que consideró fundamentales para el arquitecto. No rechazó la fealdad o la inestabilidad, ni los encargos “nucleares” o comerciales, siendo a la par utópico y audaz, logrando mover, incluso empujar, a las personas con sus principios y arquitectura.

“Si se los coloca sobre una pendiente, se sentirán desestabilizados, se tocarán y empezarán a pensar de forma distinta en sus cuerpos y sus relaciones”

parent_big03

parent_big02vía dezeen

momadeparenpar

El MoMA no sólo puede visitarse en la gran manzana, ahora también puedes adentrarte en sus fondos vía online. Busca por artista, obra o incluso técnica e indaga en todas las piezas que esconde este museo, incluso, lejos de los ojos de los visitantes que recorren físicamente sus salas. Desde El Lissittzky al mismísimo Rem Koolhaas, pasando por Superstudio, descubre todo lo que esconde esta extensa colección de arte moderno que sigue creciendo cada día, también en la red.

momadeparenpar_big

montar y reunir

Anualmente la TATE de Londres otorga el llamado premio Turner a un artista Británico menor de cincuenta por una sobresaliente exposición u otra presentación de su trabajo en los doce meses precedentes. En este año que acabamos de despedir el premio fue para un colectivo británico cuyo nombre,  ASSEMBLE, es un fiel reflejo de las acepciones de su traducción: armar, montar y ensamblar Este equipo desarrolla un trabajo multidisciplinar a partir de montajes efímeros o intervenciones, con un marcado carácter social, en las que tratan de involucrar al público en el proceso creativo para acercarlos a la disciplina. Decía Frank Gehry sobre la intervención, en su caso, con el cliente, que ésta hace el proceso más excitante y rico. Llegando incluso a amar más este proceso con las personas que el propio edificio resultante. Probablemente ninguno olvida que  es finalmente éste último el que debe reunir y convocar a todo el público, tanto al que participó del proceso como el que  lo hará del resultado.

cineroleum_zander_animation5

ahorismo

Así podría traducirse este movimiento, NOWNESS, que también podría considerarse una tendencia social actual. Éste movimiento se basa en la capacidad creativa para contar historias que celebran lo extraordinario del día a día. Es decir, se trata de una plataforma donde cada día se publican vídeos que aunque se clasifican entre arte y diseño, moda y belleza, música, comida y viajes o cultura, todos podrían pertenecer a esta última   teniendo en común guiones y estéticas muy cuidadas. Pásate por la sección de arquitectura o diseño y te harás una idea del potencial de esta “site” que ya cumple cinco años y con el que puedes disfrutar de un café y elegir un tema acorde al humor con el que te encuentres, ahora mismo.

edificarloconstruido

fotografía de Chema Madoz

La primera idea de esta entrada fue dejarla en blanco para escuchar mejor los silencios de Peter Zumthor, sin embargo, en el transcurso de tiempo que me ha llevado escuchar sus respuestas íntimas y serenas en Lousianna Channel, han aparecido otros “objets trouvés” cuya combinación expongo como una reflexión encontrada.

En el número 19 de pinupmagazine.org la entrevista a otro de los pesos pesados de la escena arquitectónica, aunque más ligera, dejaba entre líneas una carga de profundidad .

“Un arquitecto se basa primero y ante todo en la cultura general… Debe tener los medios para construir su propio conocimiento” Jean Nouvel

Peter Zumthor confiesa también tener un abanico de intereses diversos y múltiples inquietudes que le facilitan entender los lugares y los espacios que propone en cada situación. Es su conocimiento previo pues el que le ayuda en esa labor creativa que dice estar a medio camino entre el arte y el oficio.

Escuchaba a Andrés Trapiello en una conferencia reciente sobre el Rastro de Madrid en la Fundación March: “al Rastro no vamos a buscar, vamos a reconocer. Todo aquello que no llevemos encontrado previamente ya de casa, no lo vamos a encontrar”. En una concatenación de citas, el escritor leonés recita a Walter Benjamin en su texto “El regreso del flaneûr” parafraseando:

“Sólo vemos lo que nos mira.” Franz Hessel

Me atrevo pues a profundizar en otra cita, esta vez de Pablo Picasso, “los grandes artistas copian, los genios roban”. Entiéndase pues que robar, alejado del hecho delictivo, supone llevarse algo consigo para hacerlo nuestro. Ese “robar” continuo de aquí y de allí, de perspectivas e intereses propios y ajenos, es lo que, en conjunto, edifica nuestro propio conocimiento para, luego, construir los espacios que en un momento de la historia deben responder a un lugar determinado y servir a la sociedad en la que nos encontramos.

[vimeo vimeo.com/147308260]

pabellonversusmanifiesto

Cuando la arquitectura en España estaba en pleno auge el hoy Director del Departamento de Arquitectura de Harvard GSD escribía en un artículo que rescato de la hemeroteca de ElPaís titulado, Un manifiesto de cristal:

“la virtud de un pabellón es precisamente servir para experimentar y avanzar temas que con programas y escalas mayores quedarían constreñidos por la convención”  Iñaki Ábalos

Mientras recordaba vagamente el texto de la cita, he retenido durante años el fondo de esta cuestión que ahora confronto con los ejemplos que ofrecen los quince años que cumplen este 2015 los pabellones de la Serpentine Gallery y que se celebran con el que han firmado por primera vez unos arquitectos españoles. Las comparaciones son odiosas pero son muchos quienes han pasado por Hyde Park para dejar sus firmas de estilo, así me parecen algunos iconos como los de Óscar Niemeyer, Toyo Ito, Daniel Libeskind o Frank Gehry. Otros pasaron más desapercibidos con piezas discretas, vernáculas o semi-enterradas como fueron los de Alvar Siza y Souto de Moura, Smiljan Radic, Olafur Eliasson y Kjetil Thorsen o la de Herzog y de Meuron  junto a Ai Weiwei. Algunas han entendido el encargo como construcciones temporales, casi como tiendas de campaña o elementos que aterrizaron temporalmente en el paisaje, es el caso del primero realizado por Zaha Hadid e incluso aquellos hongos temporales que instaló en 2007 o el globo con el que se posó Rem Koolhaas en mitad del parque. Con cierto sentido de permanencia, hermeticidad y, porque no decirlo, evidente desprecio por el entorno más inmediato, Peter Zumthor realizó aquel ensimismado y maravilloso huerto cerrado. Jean Nouvel celebró el décimo aniversario haciendo un juego estético con su folie carmesí. Hace un par de años me atreví a titular de arquitectura boceto aquellas líneas que dibujó entre los árboles Sou Fujimoto y, con anterioridad, titulé de serpentina una entrada sobre el que, hasta la fecha, considero uno de los mejores hitos entre estos ensayos, el pabellón de SANAA. Ya entonces éste me sirvió para mencionar esta cita recurrente sobre las pretensiones de un pabellón. A medio camino entre el juego estético, la obra de estilo y las tiendas desplegables se sitúa la obra plástica con la que selgascano ha cubierto el pabellón este año con un evidente “carácter festivo, celebrativo, que, (de nuevo según Ábalos) se corresponde bien con otra característica, su ligereza literal o metafórica, ser evanescentes en el tiempo, casi de quita y pon, construcciones mínimas en un parque o jardín, ligadas a motivos especiales, con algo de derroche y exceso.” El discurso narrativo de entonces, sumaba la gratuidad y lo innecesario de estos elementos para emparentar pabellones con manifiestos. Sin embargo, repasando estos tres lustros de templetes, parece conveniente reflexionar sobre los que trascienden un gesto de voluntad creativa y se convierten en verdaderos hitos cuyo estudio y privilegiada experiencia pueden verdaderamente aspirar a erigirse en manifiesto.

pabellonversusmanifiesto_big