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Archivos Mensuales: noviembre 2014

instersticios de luz

Estos días puede verse en la fundación ICO la exposición “Un zodiaco” que ofrece un recorrido a través de la obra de uno de esos maestros discretos (y entiéndase aquí la discreción como un valor positivo ante tanta figura mediática) que acaba de recibir el Premio Nacional de Arquitectura Española. Juan Navarro Baldeweg es un hombre multidisciplinar que se mueve entre arte y arquitectura salpicando de pinceladas los edificios y de espacios los cuadros. Atención especial me merecen sus líneas quebradas, que dibuja a una distancia en la que parecen querer encontrarse pero que en su desencuentro se despliegan espacios intersticiales apareciendo relaciones sutiles entre el interior y el exterior, multiplicándose las relaciones visuales y generando unos lugares en los que se mira de soslayo. Estos juegos se convierten en los protagonistas de sus proyectos cuando se trasparentan en las fachadas, cuando se esconden en un patio interior o cuando asoman por la quinta fachada. Lejos de un estilo formal son la composición, la geometría y el ritmo los recursos capaces de bosquejar aquellos trazos sueltos o de proponer series ortogonales de lucernarios que buscan la luz fabril en museos, teatros o bibliotecas y que se expresan al exterior con la rotundidad de quien pretende con un detalle ordenar el paisaje. Es en resumen un excelente muestrario de las mil y una formas en que un arquitecto trata de domesticar la luz.

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divertimentocomoarquitectura

“Me gustó siempre hablar de arquitectura como divertimento. Si no se hace alegremente no es arquitectura”. Estas palabras de Alejandro de la Sota me han incitado a recuperar, entre las notas mentales pendientes, la propuesta ganadora de intervención urbana que, titulada “Siempre Fiesta”, firmaban Andrés Carretero y Carolina Klocker para el concurso de ideas que el Instituto Goethe organiza una vez al año bajo el lema “We Traders: Cambiamos crisis por ciudad”. Después de leer en las calzadas aquellos versos urbanos es una lástima que uno no pueda deslizarse por estas dunas o construir castillos de arena haciendo también del divertimento, arquitectura.

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vía edgargonzalez.com

 

nunca_demoler_siempre_añadir

Como propone Anne, la mitad de Lacaton y Vassal, en esta entrevista de ElPaís, la entrada de hoy se componen de capas, un collage de frases copiadas y pegadas del conjunto de respuestas convertidas en slogans, aunque éstos no vayan con este estudio francés que tanto en la abundancia como en las escasez se mueve como pez en el agua y como muestra el último edificio estrenado en París.

En Europa lo lógico es reparar […] no podemos comenzar de cero […] atención suficiente para encontrar valores […] Lo que ya existe es un recurso […] creemos en la suma, en la integración, en las capas. Nunca demoler, siempre añadir […] lo existente […] valor cívico, material y social […] La observación de lo que existe es la primera fase. No se trata de respetar acríticamente […] El objetivo es arraigar las nuevas intervenciones […]  para funcionar deben integrarse y dialogar […] Sumando los edificios a la ciudad […] El fin de la arquitectura debería ser siempre mezclar a la gente, hacer a los ciudadanos más libres y, desde luego, no contribuir a la segregación […] Los ideales modernos eran ambiciosos […] Exigían esfuerzo al arquitecto y al usuario […]  Las modas son peligrosas […] antes de copiar es fundamental entender […] La arquitectura es el resultado de pensar. Si las ideas son buenas, la arquitectura será buena […] Para construir un edificio no basta con saber diseñarlo. Hace falta solucionar otros asuntos que rodean la arquitectura […] tratar de reparar lo que no funciona […] se trata de dialogar en lugar de imponer […] Se aprende cuando eres consciente de que los demás pueden saber, como mínimo, tanto como tú. Creo que es tan importante saber lo que sabes cómo conocer lo que no sabes. Y creo que es necesario reconocer que a veces no se sabe. Eso te hace fuerte […] Controlar el coste te obliga a decidir qué es lo más importante